Hay algo oscuro

octubre 30, 2009

Hay algo oscuro. Algo oscuro, pequeño y absurdo que nos ata al dolor de los demás. Supongo que todos tenemos miedo a despertar en ese sitio que intentamos apartar de nuestros pensamientos cuando consigue colarse en ellos. Un lugar que nos dice que aquí no pintamos nada, ni juntos, ni separados. Un sitio que no dejaría lugar a la duda, que echaría por tierra todo lo que somos, lo que hemos conseguido. Y es duro ver que has estado construyendo castillos de arena, creándote un hueco en este mundo, entre tus semejantes, para acabar descrubriendo que no existe tal cosa. Que no se pueden crear espacios sino es encima de otros que ya existen. Ya no. Y así, a veces, nos refugiamos en casas ajenas, intentando buscarle el sentido a algo que realmente no lo tiene. Y es curioso que la tristeza sea, aunque no nos demos cuenta, la que nos abra la puerta.

Hay algo oscuro y estremecedor en nuestra forma de buscar la inspiración. Algo que nos dice que el mejor momento para expresar “eso” es un momento de debilidad. Hay algo raro cuando uno es feliz y sigue sintiendo esa necesidad de ser miserable para recordar lo que significa la felicidad. Y sin embargo, la imagen más sórdida, el escenario más deprimente, nunca parecen una buena elección. Ni siquiera una opción. Hay algo maravilloso en el caos. Hay algo en lo impredecible.

Hay algo oscuro en querer estar siempre rodeado. Hay algo oscuro en desear estar solo.

Hay algo oscuro en ti. Y en mí. En nosotros.

Algo oscuro. Pero irrelevante.

Just a rat in a cage

septiembre 9, 2007

The world is a vampire, sent to drain
Secret destroyers, hold you up to the flames
And what do I get, for my pain?
Betrayed desires, and a piece of the game

Even though I know – I suppose I’ll show
All my cool and cold – like old job

Despite all my rage I am still just a rat in a cage
Despite all my rage I am still just a rat in a cage
Then someone will say what is lost can never be saved
Despite all my rage I am still just a rat in a cage

Now I’m naked, nothing but an animal
But can you fake it, for just one more show?
And what do you want?
I want to change
And what have you got, when you feel the same?

Even though I know – I suppose I’ll show
All my cool and cold – like old job

Despite all my rage I am still just a rat in a cage
Despite all my rage I am still just a rat in a cage
Then someone will say what is lost can never be saved
Despite all my rage I am still just a rat in a cage

Tell me I’m the only one
Tell me there’s no other one
Jesus was the only son, yeah.
Tell me I’m the chosen one
Jesus was the only son for you

Despite all my rage I am still just a rat in a cage
Despite all my rage I am still just a rat in a cage
And someone will say what is lost can never be saved
Despite all my rage I am still just a rat in a cage

 

Despite all my rage am I still just a rat in a-
Despite all my rage am I still just a rat in a-
Despite all my rage am I still just a rat in a cage

Tell me I’m the only one
Tell me there’s no other one
Jesus was the only son for you

[x4]
And I still beleive that I cannot be saved

Dawn of the dead

abril 11, 2007

Creo que me quedaré aquí un rato…a disfrutar del Sol.

I’m not an artist

marzo 22, 2007

Es increíble cómo las ideas se desintegran. Cómo se olvidan de su propio orgullo, para pasar a ser convencionalismos. Y reconozco que es peor aún tener tiempo de más, aún cuando no se desea, y pararse a pensar en cada caso en el mundo. Hay tantas cosas que la gente como yo detesta y rechaza sólo por lo que la sociedad ha hecho de ellas, que uno llega a usar ese tiempo para plantearse por qué.

No hace falta decirlo, en este mundo ya está todo inventado. Hay variaciones geniales, hay quién es capaz de hacernos ver que ha creado algo impresionante, pero que en realidad ya existe. Hay quién nos devuelve a la realidad de una patada distrayendo nuestra atención con bromas estúpidas. Pero, en esencia, hasta aquí hemos llegado. No hay nada más allá de lo que tienes al alcance. No tiene sentido viajar si no se tiene esto claro, no tiene sentido comer, leer o pintar una pared. Y, sí, he de decir que me molesta que casi nadie entienda algo tan básico. La gente está muerta, y apenas hay caminantes. Y sin embargo todos creen escalar hacia el Sol.

Algún hombre un día decidió que todo y todos somos pura materia. Estoy segura de que aquel hombre comprendía mejor que nadie el significado de la palabra creatividad. Puede que gracias a él se inventara, tuviera un sentido. Lo único que hace que la materia deje de serlo es la creatividad. Y creemos que por haber inventado millones de lenguas, que describen y nominan todos esos trozos de materia, ya somos dioses. Creemos que siendo capaces de interrelacionar todos esos “términos” podemos marcar una diferencia. Creemos que eso se puede aprender de otros. Y no es cierto. Si diferencio un armadillo de un cubo de arena, es porque me importa. Porque me importa toda la materia que me rodea. No quiero ver el mismo cubo que nadie más, aunque se parezca. No quiero comprar la metáfora que esté de oferta esta semana.

Creo que las cosas son tan difíciles de describir como nosotros deseemos hacerlas. El mundo no es siempre complejo. Lo que importa es el quién. Las ideas, como he dicho, se convierten en metáforas baratas, y se confunde a un pedante con un pretencioso, a un pretencioso con un erudito. Todos somos críticos desde nuestra posición ignorante, y sabemos que, al escribir, alguien nos adorará. Alguien nos detestará. Pero no es eso lo que nos mueve.

No es el deseo de ser distinto. No es la convicción de que alguien creerá que somos geniales, o mediocres. Somos nosotros. Es nuestra necesidad de crear y destruir, de ser tan violentos como benévolos. De expandirnos, como el universo del que somos parte, no centro. Pero esa necesidad desaparece casi siempre. Un día, otro hombre nos ató a algo llamado conciencia. Y nosotros le dejamos que, a su vez, la atara a quién sabe qué. Poder, estupidez o conformismo. Algo global. Algo que anula la creatividad, anulando a la vez el significado de materia. Estamos tan preocupados por mirar lo que hace el vecino…y jamás cambiaríamos ni un tercio de nuestra satisfacción personal por quién más queremos. Porque nos han convencido de que destruir un trocito de nosotros mismos por otro no trae nada bueno. Pero si con nuestras creaciones nos cargamos todo lo que tengamos delante, el error no tendrá mayor trascendencia.

Vivo en una ciudad donde todo el mundo está muerto. Podría vivir en el Ártico, y su 2% de población también lo estaría. Y es aquí donde más abro los ojos ante los demás, donde veo acciones ciertamente cuestionables de gente que sólo busca mantener los pies en la tierra mientras la gran mayoría, cegada por su escalera de rayos de Sol, les cuestiona con el mismo discurso barato y se quema, confundiendo la sensación con placer. Vivo en una ciudad que no me deja darle el 100% de mi satisfacción personal a quién más se la merece. A quién me levantó de la tumba. Pero, creedme, no voy a volver a caer en la simpleza de la complejidad. Nunca más.